Casi medio millón de cubanos tiene ya este servicio, incluyendo los contratados en divisas, los asignados por empresas a sus funcionarios, así como los Teléfonos Fijos Alternativos (TFA) por sus siglas, llamados popularmente los teléfonos de 400 minutos.
Lafuente señaló que en 2008, cuando se dió acceso a todos los cubanos a la contratación, el crecimiento fue de 133.000 líneas, de ellas 40.000 en diciembre, cuando se rebajó el costo de la línea de 120 a 65 dólares.
La cobertura para ese servicio abarca 67,3% del territorio, donde habita 75,8% de la población, y los 33 municipios (de 169) que restan, ya 12 están en planes de este año. Pero para una población con un salario promedio de 18 dólares, adquirir esas líneas y aparatos -entre 80 y 360 dólares- resulta sumamente difícil.
"Los teléfonos también se encarecen al no poder, hasta el momento y a causa del bloqueo norteamericano, adquirirlos de fabricantes internacionales de reconocido prestigio, como Nokia, Motorola o Samsung, y tener que comprarlos a través de terceros", dijo el funcionario. No obstante, "están en ejecución proyectos para acercar los precios de los teléfonos cada vez más a la población, vendiendo equipos baratos, en aras de continuar extendiendo este servicio".
